English | Español

Pesticidas Y Trabajadores Agrícolas

Pesticides and Farmworkers

Un número creciente de consumidores estadounidenses ha reducido su consumo de productos cultivados con pesticidas para proteger la salud de sus familias. A pesar de la creciente demanda de alimentos cultivados sin pesticidas, prácticas de cultivo convencionales dominan la producción de la agricultura. Poco se ha hecho para proteger a los trabajadores agrícolas que están expuestos frecuentemente a los altos niveles de pesticidas tóxicos en los campos donde trabajan y en las comunidades en las que viven. Ellos pueden estar expuestos a niveles cientos de veces mayor que la exposición de los consumidores a los pesticidas.

Los pesticidas representan riesgos de enfermedad a corto y largo plazo para los trabajadores agrícolas y sus familias. Los efectos a corto plazo (agudos) pueden incluir picazón en los ojos, erupciones cutáneas, ampollas, ceguera, náuseas, mareos, dolores de cabeza, coma e incluso la muerte. A largo plazo los impactos en la salud se retrasan o no son evidentes de inmediato, como por ejemplo la infertilidad, defectos en el nacimiento de bebes, trastornos endocrinos, trastornos neurológicos y cáncer. Los trabajadores que mezclan, cargan o aplican pesticidas (manipuladores de pesticidas) pueden estar expuestos a productos tóxicos debido a derrames y salpicaduras, equipos de protección defectuosos, ausentes o inadecuados, rociado directo o indirecto. Los trabajadores que realizan tareas de mano de obra en áreas que han sido tratadas con pesticidas se enfrentan a la exposición directa por rociado, salpicadura o contacto con residuos de pesticidas en el cultivo o tierra.

Los pesticidas pueden presentar un peligro para los aplicadores, para los recolectores que vuelven a ingresar a un campo rociado, para los miembros de la familia debido a la contaminación del hogar y para los residentes rurales a través del aire, el agua subterránea y los alimentos. Los trabajadores pueden estar expuestos a pesticidas de varias maneras, incluyendo: trabajar en un campo donde se han aplicado pesticidas recientemente; inhalar “rocío” de pesticidas de campos adyacentes o cercanos; trabajar en un campo tratado con pesticidas sin EPP apropiado; comer con manos contaminadas con pesticidas; comer frutas y verduras contaminadas; y comer en un campo contaminado con pesticidas. Los trabajadores también pueden estar expuestos a pesticidas si beben, se lavan las manos o se bañan en canales de riego o en estanques donde se pueden acumular pesticidas.

Exposición a pesticidas Incidentes de exposición a pesticidas ocurren cuando los trabajadores agrícolas no obtienen protección laboral adecuadas en el lugar de trabajo contra y la capacitación de sus empleadores para prevenirlos y minimizarlos. Muchos incidents no se denuncian en la prensa e incluso ante las autoridades correspondientes. Varios factores contribuyen a la falta de entendimiento de este problema, incluyendo la incapacidad y aprensión de los trabajadores afectados para obtener la atención médica, un diagnóstico médico impreciso y la ausencia de un sistema nacional coordinado de notificación de este tipo de incidents.

La exposición a pesticidas hace que los trabajadores agrícolas sufran más lesiones y enfermedades relacionadas con los químicos que cualquier otra fuerza laboral en todo el país. La exposición ocupacional a pesticidas envenena hasta 20,000 trabajadores agrícolas cada año, según estimaciones de la EPA. Los números son probablemente mucho más altos.

Los trabajadores agrícolas están expuestos a los pesticidas de varias maneras. Los trabajadores que realizan tareas de trabajo manual en áreas tratadas corren el riesgo de exposición por rociado directo, rocío aéreo y/o contacto con residuos de pesticidas en el cultivo o la tierra. Los trabajadores que mezclan, cargan o aplican pesticidas pueden estar expuestos a derrames, salpicaduras y equipos de protección defectuosos o inadecuados

Incluso cuando los trabajadores agrícolas no trabajan en los campos, sus familias, especialmente los niños, también corren el riesgo de una exposición elevada a pesticidas. Los trabajadores traen a sus hogares el pesticida en forma de residuos en sus herramientas, ropa, zapatos y en la piel. Sin darse cuenta exponen a sus hijos a los pesticidas a través de un abrazo, si no pueden ducharse después del trabajo. La proximidad de los campos agrícolas a las áreas residenciales da como resultado la deriva aérea de pesticidas a las casas, escuelas y parques infantiles de los trabajadores agrícolas. Algunos patios escolares están directamente adyacentes a los campos de cultivos que se rocían con pesticidas.

La exposición a pesticidas es una realidad inevitable para los trabajadores agrícolas y sus familias porque están en el aire que respiran, el agua que beben, los alimentos que comen y la tierra que cultivan. Esta descripción general puede ayudar a los trabajadores agrícolas y sus familias a ser proactivos en la comprensión de los riesgos de los pesticidas, incluida la forma de evitar y tratar la exposición a los pesticidas.

A growing number of US consumers have reduced their consumption of produce grown with pesticides to protect their family’s health. Despite increased demand for food grown without pesticides, conventional growing practices dominate agriculture production. Little is being done to protect the farmworkers who are routinely exposed to high levels of toxic pesticides in the fields where they work and in communities where they live. They can be exposed at levels hundreds of times greater than consumers’ exposures to pesticides.

Pesticides pose risks of short- and long-term illness to farmworkers and their families. Short-term (acute) effects may include stinging eyes, rashes, blisters, blindness, nausea, dizziness, headaches, coma, and even death. Some long-term health impacts are delayed or not immediately apparent such as, infertility, birth defects, endocrine disruption, neurological disorders, and cancer. Workers who mix, load or apply pesticides (known as pesticide handlers) can be exposed to toxic pesticides due to spills and splashes, defective, missing or inadequate protective equipment, direct spray, or drift. Workers who perform hand labor tasks in areas that have been treated with pesticides face exposure from direct spray, drift or contact with pesticide residues on the crop or soil.

Pesticides can present a hazard to applicators, to harvesters reentering a sprayed field, to family members due to take-home contamination, and to rural residents via air, ground water and food. Workers may be exposed to pesticides in a variety of ways, including: working in a field where pesticides have recently been applied; breathing in pesticide “drift” from adjoining or nearby fields; working in a pesticide-treated field without appropriate PPE; eating with pesticide-contaminated hands; eating contaminated fruits and vegetables; and eating in a pesticide-contaminated field. Workers may also be exposed to pesticides if they drink from, wash their hands, or bathe in irrigation canals or holding ponds, where pesticides can accumulate.

Pesticide Exposure

Incidents of pesticide exposure happen when farmworkers do not get adequate workplace protection and training from their employer to prevent and minimize them. Many incidents go unreported in the press and even to appropriate authorities. Several factors contribute to the underestimation of the problem, including the inability and apprehension of affected workers to get medical care, medical misdiagnosis, and the absence of a coordinated national incident reporting system.

Pesticide exposure causes farmworkers to suffer more chemical-related injuries and illnesses than any other workforce nationwide. Occupational exposure to pesticides poisons as many as 20,000 farmworkers every year, according to estimates by the EPA. The numbers are likely much higher.

Farmworkers are exposed to pesticides in a variety of ways. Workers who perform hand labor tasks in treated areas risk exposure from direct spray, aerial drift, or contact with pesticide residues on the crop or soil. Workers who mix, load, or apply pesticides can be exposed to pesticides due to spills, splashes, and defective, missing or inadequate protective equipment.

Even when not working in the fields, farmworker families, especially children, are also at risk of elevated pesticide exposure. Workers bring pesticides into their homes in the form of residues on their tools, clothes, shoes, and skin. They inadvertently expose their children through a hug if they cannot shower after work. The close proximity of agricultural fields to residential areas results in aerial drift of pesticides into farmworkers’ homes, schools, and playgrounds. Some schoolyards are directly adjacent to fields of crops that are sprayed with pesticides.

Pesticide exposure is an unavoidable reality for farmworkers and their families because pesticides are in the air they breathe, the water they drink, the food they eat, and the soil they cultivate. This general overview can help Farmworkers and their families be proactive in understanding pesticide risks, including how to avoid and treat pesticides’ exposure.